Efectivamente todo es distinto, desde los personajes implicados, hasta la fisionomía policromática de nuestra relación. Nosé si es malo o es bueno, pero en la dureza de mi cartílago, pende una herida semiabierta que suspira por su plaqueta reparadora.
Espero que el delirio gimoteador de las palabras orgasmo-cerebrales, soturen el tiempo vivido y liberen la jazparanoia sanguinaria que nos caracteriza. Te amo a desparpajo mujer imaginaria.
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